sábado, 31 de mayo de 2014

El templo de los sentidos.

Benjamín Amo es un escritor joven que entrevistamos hace unos días en el programa de radio para el que colaboro, El Bancal de los Artistas, de VozFM, y hoy he tenido la oportunidad de leer este, el tercer libro que escribió y publicó hace cinco años, cuando contaba apenas 29. Desde entonces ha publicado dos libros más, y de ellos cinco hablamos en aquella tertulia distendida donde acabamos hablando del más allá y de los fantasmas que pueblan algunos lugares. 

Pero de esos temas, recogidos en El hombre en la Luna, hablaremos dentro de unos días. Hoy hablaré de su novela erótica El templo de los sentidos, que es una novela de apenas 238 páginas en tamaño DIN A5 que se leen sucesivamente, sin que nos demos cuenta, porque la trama está construida de forma que te hace preguntarte qué ocurrirá a continuación, qué le pasará al joven Hugo, cuya malvada jefa Soledad le hace pasar unas fronteras que nunca antes se había planteado ni siquiera que existían, ni quién será la misteriosa bella dama que conoce en el autobús y que tanto le llama la atención. 

Hasta bien entrada la mitad del libro no aparece el mencionado templo, y el misterio que supone la belleza desnuda que se adivina en la portada del libro se va desvelando poco a poco hasta llegar a un final inesperado que cierra algunas puertas y deja abiertas algunas más, entre ellas cuál era la intención real del autor de este libro. 
La lectura de este libro me ha hecho pasar un rato agradable haciéndome preguntas sobre un antihéroe que en realidad podemos ser cualquiera de nosotros, siempre y cuando tengamos la mentalidad abierta y no nos asusten las escenas eróticas que se nos presentan, que no llegan a ser de sadomasoquismo, aunque sí es cierto que están presentes algunos de sus elementos, como los antifaces y las jaulas, las inmovilizaciones y las sociedades secretas. Es un libro no apto para cardíacos, pero sí para gente desenfadada que ansíe pasarse un rato disfrutando de la lectura.
Aunque el ejemplar que he leído fue editado por la editorial Nemira, actualmente también se puede encontrar en la red en Bubok por quince euros en papel y por mucho menos en formato digital, de hecho menos de un euro. 



viernes, 16 de mayo de 2014

El espejo de la muerte.


El espejo de la muerte es un libro de 26 cuentos sobre el tema que más le he leído a su autor, don Miguel de Unamuno Jugo, que había publicado a partir de 1888 en diferentes periódicos y revistas. 

Como otros escritos de este autor, su texto es denso y se ha de pensar con calma. Intentar leerlo de golpe es empresa difícil y desmotivadora. Pero leerlos de uno en uno, como he hecho yo, puede tener su recompensa. 

A lo largo de  este pequeño libro nos vamos encontrando con personajes tan variopintos como el ciego que va guiado por su hija en El poema vivo del amor, en que nos cuenta por qué la hija es el poema de su padre, o por qué el abejorro es odiado, en el cuento que así se llama, por Gabriel, para el que la muerte es algo más, o el humor tan escondido que tiene Una rectificación de honor, en que se mezclan los hijosdalgos y los periodistas, o la clave de la felicidad de Soledad, en el cuento homónimo..., para acabar en esa obra maestra del arte de la humorada que es el último cuento, Y va de cuento..., que tuve que leer dos veces para captarle el enorme mérito que tiene haber parodiado el célebre soneto que don Félix Lope de Vega Carpio nos cuenta en su menos célebre comedia La niña de la plata.

Aquellos interesados en conocer esta obra pueden leerla gratuitamente.

En resumen, este es un libro que ha de tomarse, como las medicinas difíciles de digerir, en pequeñas dosis, y sin embargo, como ellas al cuerpo, este hará un gran beneficio al espíritu.

sábado, 10 de mayo de 2014

El libro objeto.

Un libro no es un objeto. Un mazo de folios en blanco pegados y encerrados entre dos superficies duras es un objeto, pero no es un libro, porque no dice nada. Si una mano atrevida osa escribir algo en esas páginas estériles lo convierte en cuaderno mientras dura esa operacion, y si es lo suficientemente laboriosa y persistente esa mano, cuando acabe su trabajo habrá convertido ese objeto de papel y pegamento o hilo en algo aprovechable, en un libro de verdad.

Porque lo que hace interesante un libro no es su forma, ni su peso, ni su color, ni su olor o sabor, sino lo que dice. Eso es la esencia de un libro. Lo demás son accidentes superables.

Desde que leo en el ordenador, la tableta, o el e-book me sucede una cosa muy curiosa: cada vez que veo un libro de papel ya no veo un objeto, sino algo que me cuenta una historia o un concepto. Algo que me dice lo que alguien ha pensado antes con la intención de contármelo. A una página le sucede otra, pero todas me parecen la misma, ya que todas son rectángulos de papel del mismo tamaño y del mismo color, y sólo se diferencian en lo que tienen escrito, en lo que dicen, por lo que la lectura de su texto me sugiere. Esas páginas son el grosero soporte de un texto que me imagino continuo, pues cuando bueno, el texto es un todo indivisible que me hace soñar o pensar, si es que acaso son dos cosas diferentes...

En el pasado reciente he tenido la oportunidad de discutir este tema, el del libro objeto (aunque yo prefiero hablar del objeto libro) con tres colegas de escritura y de lectura que defendían a ultranza ese objeto papirofléxico frente al intrusivo libro digital (comúnmente llamado con el anglicismo e-book), dándose la paradoja de que yo, el único que acepta de buena gana la inminencia del predominio de este sobre aquel, soy también el único de los cuatro que escribe a pluma sobre papel-objeto, usando folios-objeto para trasladar sobre ellos mi pensamiento y luego pasarlos al vil y traidor ordenador que ha substituido a familias enteras de oficios que antes eran necesarios para que estas letras alcanzasen al gran público a través de un libro objeto para someterse al juicio de sus ojos e intelecto, aunque ahora ya se puede uno saltar incluso ese paso mediante la publicación y lectura por medios electrónicos. 

Antes yo no pensaba así, pues yo también escribía directamente con el ordenador, e incluso me compré una maravilla de programa, el Scrívener, que además de lo mismo que cualquier otro procesador de textos, me da una batería de utilidades maravillosas que me facilitan mucho el trabajo de escribir, como el generador automático de nombres de personajes, fichas exhaustivas de cada uno de ellos, líneas maestras de sus biografías, se usen luego o no en la historia final, estructura de la novela, notas marginales que no saldrán luego en el montaje final, y un sistema de organización y traslación de capítulos y escenas que me facilitaron mucho la redacción y composición final de La redención de Ecolgenia, mi obra más complicada, además de por haberla hecho a medias con otro escritor, porque su estructura es muy complicada y ambiciosa y cuenta una historia muy simple en 880 páginas llenas de personajes, pasiones, conflictos y soluciones siderales. Ciertamente, sin Scrívener creo que no habríamos sido capaces de escribir ese libro, o al menos no en tan poco tiempo (unos meses en lugar de varios años). Sin embargo, creo que tiene mucho  más mérito escribir con pluma estilográfica (incluso he probado el palillero, una experiencia que aconsejo a los que gustan de la escritura, si bien me he tenido que aguantar las ganas de probar la pluma de
ave, pues me ralentiza mucho la creatividad literaria).


Yo soy de los que siguen escribiendo con este invento que era moderno hace dos siglos y los americanos perfeccionaron en los años 20 del pasado siglo 20, la fountain pen o pluma estilográfica. Sí, yo soy partidario de escribir a pluma, pero no por eso estoy en contra del progreso ni elaboro teorías que se saben condenadas al fracaso de antemano porque no se sabe o no se quiere ver la realidad. Cuando termino de escribir mi texto lo paso a ordenador (lo pico, como dicen los profesionales), y en ese sublime acto empieza en realidad mi primera revisión. Porque escribir a pluma es un acto lento y pausado sirve de tranquilizante para los nervios alterados, y a la vez (es curioso) para alegrar el espíritu si  estás alicaído. Por eso algunos puntos y seguido se convierten en comas, o puntos y coma, y también por eso puedes reflexionar más sobre lo que escribes, pues en realidad lo escribes en dos fases: una lenta y pensante y otra rápida y repensada. Luego, cuando lo lees entre los chivatazos en rojo del corrector ortográfico, empieza la diversión de verdad: ¿Esto lo he escrito yo?, me digo en más de una ocasión con horror, pero alegrándome infinito de que la escritura siga siendo un placer solitario que de vez en cuando te levanta ronchas en el alma, pero que nadie más se entera, sólo tú y tu propósito de la enmienda. Cuando ya has conseguido enderezar todos los falsos teclazos y patadas a la ortografía, sintaxis, coherencia y sentido común, ha llegado el momento de la impresión: te imprimes tu obra literaria más nueva, esa que acabas de crear, y cambias a la pluma de tinta roja (Párker Réflex Granate en mi caso) para señalar todos los disparates que sobreviven a las dos cribas anteriores. Cuando se acaba esa corrección llega el momento de darle el material nuevamente imprimido al primer incauto que se deje (que no debe ser otro escritor, pues uno no escribe para especialistas, sino para el común) y aguantar luego sus mofas, sus consejos sobre lo que no entiende, pero sobre todo agradecerle que te indique eso, de qué no se ha enterado, pues nosotros, los escritores, somos víctimas de un extraño fenómeno: vivimos tanto lo nuestro que a veces nos saltamos letras, y aún palabras y hasta frases que sin embargo sí que leemos cuando repasamos nuestros manscritos, a pesar de que en realidad no están allí. En esta fase de la escritura, por cierto, ya no están estos folios-objeto, pues  en cuanto el contenido se puso en el formato digital se tiraron a la basura, una vez que su función ya había terminado. Yo antes escribía en cuadernos, pero entre que su precio ha subido tanto y que se me acababan las páginas en el momento más inoportuno, opté por la solución más barata, la del paquete de folios y la tinta Pelikán, y luego deshacerme del papel que de otro modo invadiría mi escritorio hasta limites insospechados con las pruebas de mi falta de destreza manual y lingüística, que me avergonzarían delante de propios y extraños. Ya sé que soy humano, y que errare humanum est, sin que esas odiosas esquirlas refinadas de árboles que he pintado con mis pensamientos por medio de mi pluma estilográfica me lo recuerden a cada instante. Además, mi experiencia me ha demostrado que lo que no está en internet se pierde en dos modalidades: porque uno se queda sin ello para siempre o, sin dejar de tenerlo uno no sabe dónde demonios lo dejó o ha ido a parar.

En conclusión, este escritor a pluma estilográfica os dice que el libro es lo que te dice algo, no lo que se ve más feo que un cuadro, o pesa menos que un ladrillo, o huele bastante peor que una flor o sabe a rayos comparado con la miel o el bonito del Norte. Hablamos de romanticismo, sí, pero del de verdad, del del sentimiento que pueden reflejar las palabras de un texto, pero no del que te puede sugerir la visión de un montón de papeles pegados.


Murcia, a 9 de mayo de 2014.




miércoles, 7 de mayo de 2014

Niebla.

Acabo de leerme Niebla, escrita en 1907 por don Miguel de Unamuno Jugo. No es exactamente una novela, sino, como él mismo se empeña en recordarnos varias veces a lo largo de toda ella, una nivola, género literario que al crearlo él mismo lo alumbra ya sin las limitaciones de la novela, si es que esta tiene alguno.  

Además de la historia principal, el triángulo amoroso entre Augusto, Eugenia y Mauricio (con la pizca de sexo que supone el papel de Rosario, en medio de todo ello) y la peculiaridad de los tíos de la protagonista, tradicionalista ella, anarquista y esperantista él, yo he visto una profunda historia de amor entre el protagonista y Orfeo, su perro, que hacia el final no sólo cobra un especial relieve dentro de la historia, sino que analiza los hechos y los móviles de las personas desde el punto de vista canino de una forma que me ha parecido muy interesante y muy original.

Interesante y original son dos adjetivos que se pueden aplicar a la obra y también a la vida de este escritor español, conocido universalmente como Unamuno, que siempre me atrajo como personaje tanto por las cosas que me contaban de él ya mis profesores de literatura como por las que luego he ido averiguando por mi cuenta, que le definen como una persona peculiar y ejemplar cuyos dichos siempre chocaban porque estaban mucho más pensados de lo que parece. Entre ellos destaco dos o tres: 

  1. ¿De qué se habla? Porque me opongo.
  2. ¡Que inventen ellos!
  3. Hay que españolizar Europa, no europeizar España (¿Por qué demonios no le habremos hecho caso?)


He de añadir que la lectura de esta novela corta o nivola es dura a veces, pero se disfruta, pues casi en cada página el autor desnuda su alma y expone sus propias teorías sobre la vida, la muerte, y la literatura, que engloba todo. Incluso se permite la humorada de que uno de sus personajes va a hablar con él mismo, a su casa de Salamanca, y se cuestiona la existencia del autor del libro como algo más que el agente necesario para que la historia llegue a los lectores.

Este es un libro que, como El Quijote, todo español debería leer. Quizá para enterarse de una vez que lo es.


sábado, 19 de abril de 2014

San Manuel Bueno, mártir.

Desde hace muchos años he querido leer este libro de don Miguel de Unamuno. Es un autor que siempre me ha llamado la atención porque no es un escritor como todos los demás. Es de los de mirada profunda, de los grandes temas, de la muerte, la inmortalidad, el Más Allá, de los que lo consideran todo desde un punto de vista transcendente, un hombre que objetaba a todo para hallar la verdad, es caso de que la verdad exista. 

Y me he llevado una sorpresa con este libro. En primer lugar, pensaba que era más largo, pero ocupa apenas 57 páginas en que Ángela Carballino nos cuenta la vida del cura del pueblo. Es una excusa para plantearnos el autor las dudas que corroen la conciencia del autor seis años antes de su muerte. 

El libro está escrito de una forma muy clara para ser Unamuno, a pesar de que las 92 primeras páginas de esta edición se invierten en explicar cosas sobre el autor y sobre la obra. Las primeras las leí con deleite, pues la propia vida de este escritor es, como la de algunos otros, su obra más interesante; siendo las demás muy enriquecedoras. Pero lo relativo a la interpretación de esta pequeña novela me lo he saltado porque no deja de ser una interpretación personal, aunque esté llena de glosas y notas a pie de página que enlentecen la lectura y por lo tanto le quitan amenidad. 

De este autor había leído varios de los cuentos de su libro El espejo de la muerte, publicado por Alianza Editorial  en 2009, que me aburrían un poco precisamente por lo cortos que son y por el tema que les une, el de la muerte; y sin embargo me ha fascinado siempre su Del sentimiento trágico de la vida, que no he glosado en este blog por no haber encontrado el tiempo necesario para hacerlo bien, pero que recomiendo a todo el mundo que se lo lea. Incide, al igual que en esta novela, en el hambre de inmortalidad que tenemos los humanos, que hemos llegado incluso a inventarnos un dios personal para que nos dé la inmortalidad. Contradictorias palabras viniendo de alguien que se declaraba católico hasta más allá de lo irracional....

miércoles, 9 de abril de 2014

La redención de Ecolgenia.

Ayer publiqué en Amazon mi antepenúltimo libro escrito, cansado de esperar a que la editorial con la que estoy en tratos se decidiera o no a publicar mi libro. No obstante, no ha sido un salto al vacío, puesto que me aseguraron que publicarlo aquí no será un obstáculo para publicarlo en papel siempre y cuando no lo ponga a un precio inferior a la mitad de lo que costará en papel. Por eso lo ha puesto a seis euros. Mi último libro escrito y publicado es El libro de las crónicas angélicas y las anécdotas diabólicas, que publiqué hace ya algo más de una semana y que es el primero de mis 26 libros que estoy traduciendo y publicando en inglés tanto para el mercado anglófono como para aquellos que estén estudiando este idioma y quieran utilizar ambas versiones como texto bilingüe.

Aquí vemos la portada y el resumen de la contraportada. Esta portada la cambiaré en un futuro, pero la idea será la misma. Mi libro se llama La redención de Ecolgenia, porque se trata de un planeta que necesita cuidados ecológicos importantes, de modo que la ecología se genere a sí misma mediante un procedimiento expeditivo que se describe en el libro:

La Tierra ha sido expoliada, deteriorada, arruinada, polucionada por un virus letal que se llama humanidad. Pero hay alguien que no está dispuesto a consentirlo. 
Durante más de ochocientas páginas asistimos a la invasión de nuestro planeta por quienes pretenden poner orden a un alto coste, sucediéndose una serie de eventos que nos dan que pensar que el remedio es peor que la enfermedad... ¿O no? 

Esta novela ha sido escrita por dos autores diferentes que nos repartimos el trabajo de la siguiente forma: Jack Crane elaboró la primera parte con total libertad sobre unas líneas maestras previamente acordadas. La segunda parte es de mi factura, y la escribí también sin ninguna limitación para llevar la narración a mi aire, a partir del punto en que Jack Crane la dejó. De ahí el giro tan brusco que se le da a toda la primera parte en cuanto se empieza  a desarrollar la segunda. Y la tercera parte gira en torno al final que consensuamos tras largas discusiones. Creo que conseguimos un libro con mucha unidad y a pesar de sus pretensiones globalizadoras y quizá un tanto desagradables a veces, entretendrá al lector que guste no sólo de la buena ciencia ficción, sino de temas más profundos, como quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Nosotros presentamos aquí una alternativa para pensar, a partir de un planteamiento ecológico (de ahí la palabra acuñada, Ecolgenia, la génesis de la ecología que tan urgentemente necesita nuestro planeta. 

Durante toda la narración, obviando los evidentes cambios de motivaciones y estilo, el lector se sumerge en la acción y se olvida de que esta novela se ha hecho a cuatro manos porque el tema es único, dentro de la enorme diversidad de personajes y escenarios que aparecen en el relato. 

Esperamos disfrutar de la aprobación o al menos de la crítica sincera de nuestros respectivos lectores, condicionales o incondicionales. Pero antes de iniciar la lectura aconsejamos que se lean lo dicho justo al principio de esta obra: 

Desistimiento. 

Desavisado lector: el contenido de la presente novela escandalizará sin duda tu gusto, tus expectativas y posiblemente tu sentido de la moral. En la novela de ciencia ficción tradicional los humanos son los buenos y los extraterrestres los malos, pero en esta que tienes en las manos las cosas no están tan claras. Hay muertes, no siempre justificadas, y situaciones que no tienen nada que ver con el sentido de la justicia y de la oportunidad eminentemente humanas. Los alienígenas no son antropomórficos ni por dentro ni por fuera, y por supuesto tienen otra forma de pensar. Los humanos nos creemos normalmente por encima de los animales, aunque sabemos que no somos mejores que ellos, y que ni siquiera estamos entre los mejores: nos falta la nobleza de los caballos, la gallardía de los toros bravos, la paciencia de las vacas, la vista de las águilas, el oído de los perros, y la laboriosidad de las ardillas. Sin embargo, de esas especies existen sobre nuestro planeta sólo los individuos que nosotros queremos, porque en realidad somos los más competitivos y los más desaprensivos. 

Hora es ya de que llegue alguien y nos ponga en nuestro lugar. Si no estás conforme con asistir a una visión del hombre como animal superable, quizá debas devolver este libro o tirarlo a la papelera. Tu salud mental puede salir ganando. Pero si te interesan los retos, si piensas por tu cuenta, o si estás dispuesto a reírte hasta de tu sombra, continúa con la lectura, pero con la mente abierta a ideas nuevas y exóticas. Es posible que nos agradezcas que hayamos creado estos mundos virtuales para ti, para que los habites mientras dejes caer y rodar tu imaginación dentro de las páginas cuya lectura te proponemos a continuación. 
Pero, en cualquier caso, los autores desisten de aceptar, o sea, declinan, toda responsabilidad sobre daños directos o colaterales sobre tu mentalidad o personalidad derivados de la lectura y vivencia de la historia que empieza a la vuelta de la página. Avisado quedas. 

Los autores.


Si aún sientes interés por leer este libro quizá te interese ver su índice:

Índice:

Desistimiento.
Reflexión inicial.
Introducción.

Primera parte: Embrujo (Jack Crane).
1 Peligro para la comunidad.
2 Secuestrados.
3 Consenso.
4 Asueto.
5 El nuevo curso.
6 La lucha amistosa.
7 De Pineville a Cancún.
8 Lucha a muerte.
9 El retorno de la africana.
10 La vikinga.
11 La magia de Arabia.
12 Paso a dos.
13 A un pelo de la muerte.
14 Pintora de acción.
15 La estrella de Oriente.
16 Doblete.
17 La familia de Joe.
18 La odalisca.
19 Niñeras:
  1. Ébano: Adelita se fue con otro.
  2. Marfil: la novia de la vikinga.
  3. Nácar: el baile del nuevo mundo.

20 Morir por tu diosa.
21 Duelo de esposas.
22 Ngali.
23 Viuda negra.
24 Hasta que la muerte los separa.
25 Zoe toma la alternativa.
26 Ojos grises.

Segunda parte: El sistema (Jesús Delas).
27 Europa:
  1. Amiga especial.
  2. Viaje a Europa.
  3. Un encuentro con el pasado.
  4. Las ciudades de Europa.
  5. El concurso oposición.

28 Vuelo interplanetario.
29 Su excelencia:
  1. ¿Es el ángel de la guardia?
  2. Primera misión: El copero del dios.
  3. La escuela de París.
  4. Escuela de adultos.

30 Jovialia:
  1. El secreto de Vera.
  2. Mecánica celeste.
  3. El nacimiento de Calisto.
  4. Rody en el Congo.
  5. Visita de las europeas.
    1. La relación de Rody.
    2. El recambio.
  6. Paola en el infierno.
  7. La sorpresa de Joe.

31 Dios de la guerra, príncipe de la paz:
  1. Sorpresa marciana.
  2. El Administrador.
  3. El cuerpo diplomático.
  4. Un viaje acelerado.
  5. El secretario general.
  6. Los embajadores.
  7. Los trabajadores de la mente.
  8. Una decisión interesada.
  9. Embajadores conjuntos.
  10. El cambio de Ares.
  11. Ataraxia, el planeta de la paz.

Tercera parte: Emancipación (Ambos autores).
32 Un mundo mejor:
  1. Las claves de la humanidad.
  2. El espíritu de Selene.
  3. El revulsivo.
  4. Soporte material.
  5. El cuerpo.
  6. La escuela:
    1. Lewis Carter.
    2. La larga travesía del desierto selenita.
    3. El aula magna.
  7. Ecolia segunda.

33 Selene creciente:
  1. La historia de Luska.
  2. Crisálida.

34 Los ecolios:
  1. El largo camino de Shana Evans.
  2. Una decisión importante.
  3. El curso superior.
  4. Perfeccionamiento.
  5. Ecolia.
  6. El recibimiento.

35 Plan de emergencia para salvar La Tierra:
  1. El plan.
  2. La despedida.
  3. El problema.
  4. La plana mayor.
  5. La solución.

36 ¿Fin?
Apéndices:
  • Índice onomástico.
  • Toponimia.



El libro de las crónicas angélicas y las anécdotas diabólicas.

En este libro he tenido la colaboración de dos escritores, Jack Crane, de Águilas, Murcia, y Gema Gimeno Giménez, de Torrox, Málaga, que contribuyeron con un cuento cada uno (La balada de Elvis y La apuesta, respectivamente) y aún estoy esperando una tercera contribución de la escritora norteamericana Anne Lake, que incorporaré al libro ya publicado. 
Portada

La portada es un cuadro pintado por Isolda que luego Yra Rebel trató digitalmente y lo transformó para adecuarlo a la atmósfera que le queríamos dar. Dentro del libro hay diversos gráficos debidos a los pinceles y plumas de Isolda y Shatini Martínez Rodríguez. 

Este libro lo publiqué por primera vez en Amazon el 25 de febrero de 2014 con doce cuentos en los que entre los personajes principales había, alternativamente, ángeles y demonios, lo cual le da ese nombre tan característico a este libro de cuentos. Los cuentos tienen longitudes desiguales, pero parten de una realidad que se va definiendo cuento a cuento y que incide en las creencias populares sobre ángeles y demonios, aunque la visión no es desagradable ni negativa, aún en los cuentos sobre demonios. 

No obstante he de advertir que estos cuentos, por su temática y la forma de exponerla puede herir la sensibilidad  de algunos lectores, por lo que recomiendo su lectura sólo a personas que posean una sólida formación moral y humana.

Este libro consta de veinte cuentos sobre ángeles y demonios alternados y de diversa extensión, dieciséis de los cuales son míos, otro de ellos, “La apuesta”, es de una autora malagueña que responde al nombre de Gema Gimeno Giménez, y otro cuento, "La balada de Elvis" es original de Jack Crane. El décimonoveno es la colaboración que aún me enviará Anne Lake, como he dicho más arriba. No obstante hay un cuento con el título Diecinueve que no hace referencia a su lugar en el libro, ya que sería el vigésimo, sino a la edad de la protagonista, Isabel.

Todos los cuentos están escritos en un solo bloque, pero hay tres que tienen varias partes: 

My English version.
  1. Una historia mejicana, que trata del origen y posterior evolución de un espíritu. La alusión a Méjico se debe a que la acción está centrada en un pueblecito de Oaxaca, San Pablo de Huitzo, y en la misma capital de su homónimo entre los Estados Unidos de México, en el siglo 19.
  2. Pluma de Ángel presenta la evolución de un escritor desde que consigue su primera  pluma hasta que consigue la segunda. Está escrito en seis partes y es un cuento cross border (toca varios géneros a la vez, pues hay romance, situaciones bélicas y se retrata la aventura más insondable que hay, la aventura de escribir, desde dos vertientes diferentes).
  3. Charlas con mi padre es un cuento en cinco partes que nos presenta el extraño diálogo del narrador con su padre fallecido, que le permite recordar una parte de su pasado que le parecía extinta y que se prolonga a un futuro desconocido, al menos en parte.

Los otros cuentos de este libro son mucho más sencillos, como meras anécdotas de la magia o divinidad (según se quiera ver) en los hechos narrados. El hecho de figurar dos cuentos ajenos a mi pluma en este volumen abre la posibilidad a que otros autores amigos quieran contribuir con uno o varios cuentos sobre esta temática, o bien de ángeles o de demonios. A todos ellos invito a enriquecer este libro.
Estos cuentos los estoy traduciendo y publicando en la  misma editorial, Amazon, uno a uno, pero formando parte de un solo volumen. Cada vez que le incluyo un nuevo cuento traducido incremento su precio un poco, de modo que los que primero se lo hayan bajando puedan actualizar al nuevo contenido sin pagar más. El título es The Book of Angel Chronicles and Demon Anecdotes.

Por último quisiera señalar que tanto «El súcubo y Tomasa»  como «La apuesta» fueron escritos  el día ocho de marzo, el Día de la Mujer Trabajadora. Espero que al menos estos dos cuentos les gusten a las trabajadoras.

Índice de contenido
Introducción.
Su diablo particular,
por Shatini.
Los ángeles.
Los diablos.
    1. La niñata.
    2. Segunda opinión.
    3. El ángel luminoso.
    4. Mal negocio.
    5. Pobrecillos.
    6. Su diablo particular.
    7. Ángel.
    8. El demonio de las ideas.
    9. Una carta angelical.
    10. La balada de Elvis.
    11. Un cuento inacabado.
    12. Una historia mejicana:
      1. La increíble historia de Aruel.
      2. Las dudas de Fulgencio.
      3. Jaque al rey.
      4. Las alas del ángel.
    13. La pesadilla.
    14. Miguel Ángel.
    15. La apuesta.
    16. Pluma de Ángel:
      1. La elegancia de la calle del Muro.
      2. La redacción.
      3. El negocio de la muerte.
      4. La segunda cara.
      5. Desapego.
      6. Su segunda pluma.
    17. El súcubo y Tomasa.
    18. Charlas con mi padre: 
      1. El encuentro.
      2. En concierto.
      3. Reflexión.
      4. Cese de hostilidades.
      5. La cuarta dimensión.
    19. x
    20. Diecinueve.
Supervivientes.

Nota bibliográfica.